Que te rechacen una subvención no significa el punto y final a tu solicitud: es una resolución recurrible y corregible. La mayoría de denegaciones se realizan por cuestiones formales como plazos, anexos, firmas, requisitos de alta, deudas con AEAT/Seguridad Social, etc… En Ola Subvenciones te acompañamos de principio a fin en todo el proceso y solucionamos cualquier inconveniente que pueda ocurrir: analizamos la causa, preparamos la estrategia y gestionamos todo el papeleo y los plazos para que puedas hacerte con la subvención que buscas.
Identificar el motivo de denegación
El primer paso a dar tras una denegación es identificar el motivo concreto de denegación, analizando los fundamentos jurídicos y hechos.
La mayoría de denegaciones nacen de cuestiones formales: un certificado caducado, un anexo mal firmado, una vida laboral sin actualizar, un CNAE que no encaja con la línea, un presupuesto poco claro o una presentación fuera de plazo.
Otras veces el problema es de fondo: el proyecto no se alinea con las bases, se han incluido costes no elegibles o falta evidencia del impacto que se promete. Separar forma y fondo permite decidir si conviene corregir, argumentar o replantear.
Asimismo, es fundamental tener en cuenta el órgano que resuelve y los plazos disponibles para poder solucionar la solicitud.
Subsanación de errores
Cuando el motivo es subsanable, la propia resolución suele abrir una ventana para aportar lo que falta o corregir lo incorrecto. En ese escenario, ordenar la documentación, regenerar los anexos con firma válida y actualizar certificados suele bastar. Si, por el contrario, discrepas del criterio aplicado, por ejemplo, porque la interpretación de la base es discutible o se ha valorado erróneamente un requisito, existe la vía del recurso.
Más allá de la vía elegida, la calidad de la prueba es determinante. Los expedientes que se estiman comparten un patrón: coherencia entre lo que se dice y lo que se demuestra, documentos vigentes y trazabilidad limpia. Certificados positivos de AEAT y Seguridad Social al día, cronologías verificables y un índice que facilite el trabajo del técnico. No se trata solo de tener razón, sino de poder acreditarla sin fricción.
Recurrir o reconducir una ayuda denegada no es un simple trámite: es un proceso técnico, complejo y tedioso donde un error mínimo te deja fuera. Por ello, es necesario contar con un equipo de expertos que tengan un amplio conocimiento de las bases reguladoras, la doctrina administrativa, los plazos y cómo probar cada afirmación con documentos impecables.
En Ola Subvenciones sabemos que gestionar una subvención puede ser un auténtico quebradero de cabeza. Nosotros no solo nos dedicamos a tramitar la solicitud por ti, también nos ocupamos de todo el seguimiento: responder a requerimientos, preparar informes, presentar justificaciones… todo lo que sea necesario para que no pierdas tu ayuda. Nosotros nos ocupamos de tu subvención y tú de tu negocio.

